Bagnara – Canales, “Trazado Horizontal”, mayo 2003

impresión digital de fotografías a color, papel adhesivo e intervención urbana en 13 lugares de la ciudad jardín: señalética “al horizonte marino”

Texto por Ricardo Bagnara y Edgardo Canales

Tomando como precedente de trabajo la propuesta curatorial de la Galería Regional “arte y cuidad”, se establece desde la gestación del proyecto “trazado horizontal” a la ciudad como soporte de un sistema de trabajo orientado principalmente a la atracción de público a un sector de Viña netamente turístico, y en donde la acogida de una galería de arte contemporáneo se hace relativamente compleja por la diferencia de intereses de los turistas visitantes del sector. Según esta premisa, se traza un recorrido sobre el mapa de la ciudad, trazado que evidentemente pretende abarcar la mayor cantidad de sectores relevantes a nivel de flujos tanto vehiculares como peatonales, manteniendo siempre una relativa cercanía al núcleo y teniendo en cuenta que las señaléticas más extremas delimitarían los nuevos muros de la galería. El actual trazado sobre el ya trazado mapa urbano de la ciudad responde a una necesidad geométrica de definir y visualizar el trabajo, desde este ángulo el horizonte marino y las retículas urbanas generadas por los mapas logran asociarse a un nivel de iconicidad 0. La horizontalidad de la recta es la línea guía del ensamble generado en la actual propuesta, con un sistema que por evitar el juego de los movimientos termina formando una sola pieza. A este nivel hablar de colectivo podría confundir, comúnmente este termino se aplica a la unión de 2 o más individuos que por intereses comunes generan una sociedad de trabajo definida por un nombre, de esta forma la autoría queda asimilada a la sociedad y no a cada autor de manera independiente. En el actual caso, “trazado horizontal” se asume como un nombre para un proyecto específico, no como un nick para una sociedad, la sociedad entonces queda reducida a la evidencia de los apellidos paternos de los autores ordenados alfabéticamente, centrando el interés del supuesto colectivo, en la unión integral de las temáticas de trabajo, generando finalmente un solo producto.
Bagnara-Canales, sociedad impuesta por nuestros apellidos paternos, intenta objetivizar al máximo la propuesta y generar un sistema riguroso y cuidadoso de ensamble, en donde la transacción de elementos se asume como el principal método de trabajo. La búsqueda de dichos elementos en común obliga a las 2 partes a moldear las propuestas originales enviadas a la galería como proyecto, forzando la producción de un nuevo trabajo. La reformulación de las propuestas originales parten de la premisa de sociedad ya expuesta, tomando como principal objetivo la fusión de los elementos que de alguna manera logran generar un sistema de dialogo que no perjudique su esencia, según esto la línea recta asume el rol de mediadora enlazando no sólo en el plano gráfico las propuestas sino también en el conceptual. La geometría lenguaje comunitario ineludible se asume como eje central y modelador visual, según esto la unidireccionalidad de las señaléticas distribuidas por la ciudad atiende al único elemento natural presente en el trabajo, el horizonte marino, elemento que sin ser una recta logra tomar la capacidad visual de esta, quedando incrustado en el reticulado urbano (sistema de cuadrícula o malla capaz de ordenar los desplazamientos al interior de la ciudad), adoptando los sistemas de señalética urbana la categoría de hitos visuales encargados de situar al ciudadano en un sistema de elevación lateral (dada por la horizontal) situación que en el mapa se simplifica por la elevación cenital que presenta. La relevancia de las señaléticas queda en evidencia cuando un individuo ajeno al lugar intenta orientarse. Atendiendo a esta situación las señalizaciones de turismo logran establecerse como una de las principales guías a través del entramado urbano, generar estas guías en una versión bilingüe evidencia el carácter de señalética turística, tomando como modelo un patrón de antiguos sistemas de paletas ya utilizados anteriormente en la ciudad (como dato anecdótico pero de gran relevancia cabe destacar la traducción algo ridícula de los textos contenidos en aquellas paletas informativas, ejemplo textual, “a Viña – to Viña”). Según este referente, actualmente retirado de las calles, se articula el sistema de señaléticas propuestas por el proyecto tomando como excusa al horizonte y aprovechándose del desconocimiento del turista, situación estratégica a la hora de recaudar firmas en el libro de visitas de la galería.