Ciclo actual

3er ciclo GALERIA REGIONAL.

Galería Regional, durante sus dos años de funcionamiento, se propuso contribuir, en el contexto del arte contemporáneo nacional, a las discusiones en torno a la problemática suscitada por la relación centro/periferia. Ya a partir de su nombre mismo, ella pretendía –a partir de los ciclos de exposiciones, de las jornadas de discusión y de los seminarios que organizó- polemizar con una cierta concepción, instalada en el discurso académico en torno al arte contemporáneo, según la cual las relaciones entre centro y periferia deben entenderse como fundadas en el afán de legitimación que las prácticas periféricas buscan consolidar respecto a las del centro, consecuencia de lo cual –todos estos discursos vienen, dicho sea de paso, de académicos o curadores del “centro”- se trataría de “actualizar” las prácticas periféricas, en este caso las de la V Región, asumiendo el modelo del “centro”. Paradoja: se es “periferia” –escenas locales, las llamó un conocido profesor del “centro”- sólo cuando las instituciones del centro lo dictaminan; así las cosas, es el discurso del centro el que sigue dominando, y la periferia sólo aspira a ello (a ser, por ejemplo, una “escena local”).

Galería Regional vino a agitar un poco las aguas. No aparecía, a primera vista, como una instancia de legitimación tradicional: ni espacio dependiente de alguna universidad o de alguna institución pública, ni interesada tampoco en el mercado del arte contemporáneo, su modelo de acción no era ajeno al debate universitario (fundamentalmente en lo que concierne a las relaciones entre estética y política) y tampoco pretendía negarse, basada en un modelo anti-establishment ingenuo, al trabajo con artistas conocidos y validados por el mercado. Incluso, postulaba abiertamente, desde sus primeras declaraciones públicas y polemizando con aquellos que, validados por el centro, eran la periferia oficial –al menos discursivamente- de la V Región, que no pretendía constituirse como instancia de legitimación alguna. Más todavía, su carácter efímero era abiertamente asumido. De lo que se trataba, más bien, era de evidenciar hasta qué punto las relaciones entre centro y periferia eran construidas por el propio centro, la periferia asumiendo pasivamente su condición, en el sentido de que aquel le permitiría a ésta obtener los beneficios simbólicos a los que pretendía. ¿No podía extrapolarse esta misma situación a la relación entre el arte latinoamericano y el europeo, por ejemplo? Lo que nos interesaba era provocar una serie de discusiones en torno a un posible “arte regional” planteando que esta reflexión no tenía por qué fundarse en el binomio centro/periferia o global/local, pues ellos tienden a fijar los flujos de sentido, y lo que interesaba ante todo a Galería Regional era el nomadismo del sentido.

Fundados en este nomadismo, los ciclos de exposiciones, las mesas de discusión, las conferencias y los seminarios organizados –siempre teniendo a lo efímero y a lo pasajero como horizonte temporal- buscaron tensionar el espacio académico e institucional –de por sí muy reducido- de la V Región, convocando a cada uno de sus representantes –artistas, académicos, curadores, periodistas-, lo que tuvo un efecto muy notorio.

Es en este contexto de problemáticas que nos parece que plantear, a diez años del cierre de Galería Regional (como espacio físico no así de gestión), un tercer ciclo de la misma esta vez en la Rapa Nui, implica redundar de un modo muy consecuente en los principios que han fundado a este proyecto: el nomadismo del sentido, la puesta en cuestión de los parámetros aceptados para referirse a los problemas del arte contemporáneo, la dis-continuidad de las políticas estéticas como una propuesta explícita de acción en el campo del arte.

Si en su primera aparición Galería Regional quería mostrar, exponiendo su propio ejemplo, la precariedad de la situación de los espacios exhibitivos independientes, esta vez pretende situarse en el contexto de uno de los horizontes epocales más significativos que atañen a nuestra situación: la progresiva des-materialización de tales espacios, que rápidamente comienzan a alojarse en el espacio virtual de internet y a dejar atrás la arquitectura física de los espacios. Una de las cuestiones que le interesaba plantear a Galería Regional en sus inicios era la de la “habitabilidad del arte”. Esta problemática, a inicios de la década del 2000, todavía se reducía a una cuestión de disponibilidad de espacios físicos. Hoy podemos comenzar a pensar que esto ya no es más así, y que el trabajo en red y en los sitios de internet implicará una redefinición radical de lo relativo a los “espacios de arte”. Galería Regional pretende, en esta oportunidad, entrar de lleno y de un modo destacado en esta discusión. Se tratará de articular la cuestión del nomadismo y de lo efímero con las de lo virtual y el simulacro.

Ahora bien, ¿qué implica plantear todos estos asuntos, al mismo tiempo, en el contexto de residencias artísticas, y de debates teóricos, a realizarse en la Isla de Pascua? Varias cuestiones, todas ellas atingentes a los intereses iniciales de Galería Regional.

En primer lugar, señalaremos que el binomio a discutir y con el que polemizar ya no es el de centro/periferia o capital/ región, sino que el de continente / isla o, para ser más acordes respecto a la discusión sobre arte contemporáneo, arte civilizado / arte autóctono. Muchos proyectos de arte contemporáneo se estructuran a partir de lo que podría denominarse una “mala conciencia colonialista”; una vez reconocidas las ignominias y las injusticias históricas cometidas por los antiguos colonizadores a sus colonias, se trataría de que los artistas podrían funcionar como intermediarios de una posible “reconciliación histórica”. Así, los artistas –como los antiguos antropólogos franceses en África- irían a relacionarse con las antiguas víctimas, a aprender sus técnicas plásticas, para luego exponerlos en los circuitos oficiales –bienales, galerías en las metrópolis, museos internacionales-, siempre en el plano de lo “políticamente correcto”.

Galería Regional pretende, con las residencias de artistas, debate y exposiciones a realizar en el COLOQUIO MESTIZO// reflexiones sobre cultura e integración, a realizar en Rapa Nui, tensionar esta posición y ponerla en crisis, toda vez que no proponemos ningún espacio oficial o de mercado en el que “blanquear” la mala conciencia occidental.

De esta manera, si en una primera etapa fueron el nomadismo y lo efímero de nuestra propuesta los que nos permitieron cuestionar los lugares comunes en torno a un arte contemporáneo regional o a las escenas locales, esta vez será la virtualidad e invisibilidad lo que nos permitirá poner en tensión un lugar común actual del arte contemporáneo en lo que refiere a la relación arte urbano-civilizado /arte-autóctono.

 

Adolfo Vera
Galería Regional
Marzo 2014