G. Colón, “Productos de la Zona”, diciembre 2002

objetos encontrados

LA ZONA

“Un cordón camuflado y opoco visible al margen de la ley, detrás de ésta, esa, esa y esa ciudad… ” G. Stalker

Ruedas, jaulas abolladas, máquinas, ventanas, marcos carcomidos, neumáticos, tabiques, maleza, cartones torcidos, brochas mordidas, mesas con pocas patas, trapos resecos, rodamientos inmóviles, todos, jarros divididos, cadáveres hinchados, maleza, cuadernos abandonados, libros de contabilidad que ya no cuentan, ropa estropeada, zapatos guachos, perros con sarna, maleza, vidrios trizados, puro estiércol, sillas inválidas, platos partidos con restos, bloques de cemento endurecido, mariscos en descomposición, tejuelas con estiércol, ladrillos, cortapacios, huinchas, envases plásticos, pintura que ya no pinta, talonarios desvaídos, huesos a medio roer, libros que amarillean, cucharas sin mango, charcos, baterías resecas, espejos, adobes en bloques desiguales, letreros interrumpidos, maleza, fragmentos de metales oxidándose. Tirados allí, esparcidos sin regla conocida, siguiendo pautas sin importancia, manteniendo contigüidades no previstas, alcanzando equilibrios precarios para ningún uso, se decoloran, deforman, desactivan, desaploman, desarman, descascaran, descomponen, desconchan, descuelgan, desdoran, desencolan, desfiguran, desflecan, desfondan, desgastan, deslíen, desligan, deslizan, deslucen, desnivelan, despedazan, despintan, desploman, desprenden, desquician, destartalan, destemplan, destiñen, destrenzan, desunen, desvanecen, desvencijan, deterioran, dilatan, diluyen, dispersan, distancian, disuelven,…

La Zona es un lugar donde un todo amontonado se desvanece lentamente en tiempos desiguales; un lugar sin maquillaje posterior a la catástrofe, un lugar donde está todo suspendido boca arriba y sin defensa; un lugar fuera del tiempo… Y sin embargo es en este territorio paria, donde G. Colón encuentra esos elementos con las cuales compone sus objetos, al mismo tiempo que les inventa su última dislocación justo antes de devolverlos a la ciudad que los expulsara arrojándolos a la Zona

Porfiado ejercicio, porfiada voluntad inversora esta de reinsertar en la ciudad objetos, pedazos de objetos, pedazos de pedazos de objetos, pero discapacitados, disfuncionales, díscolos, sin rumbo previsible… (Armando Rousseil)